Tipos de fósiles (con ejemplos)

¿Qué son los fósiles?

Cuando se habla de los fósiles, se está haciendo referencia a esos restos que dejan animales y plantas desde hace muchos años. Son restos de carácter orgánico que han permanecido en la tierra por miles de años hasta la actualidad.

Son piezas frágiles que aportan grandes datos a la ciencia actual de la forma de vida de tiempos antiguos. Se sabe con total certeza que un fósil es capaz de aportar datos que nos pueden hablar acerca de la historia de la tierra, tanto de su formación como de las vidas que en ella habitan. 

Dentro o alrededor de estos fósiles que han sido encontrados, se encuentran rocas sedimentarias, formaciones de arena, mezclas de arcilla y algunos elementos más que nos hablan de cómo era la vía en esas épocas.

Además de hablarnos de las diferentes culturas y costumbres porque en muchos de estos fósiles quedan grabadas. Por ejemplo en muchos fósiles quedan marcas que muestran la forma de cazar que tenían en ese tiempo, aportando así información valiosa de esa actividad específica. 

La formación de los fósiles

 El proceso de formación de un fósil puede resultar sorpresivo aunque no parezca considerando que es un suceso que se forma en años. Sin embargo un animal o una planta se convierte, al morir, en alimento para otro ser vivo.

Esta es la principal razón por la que no se consiguen con mucha frecuencia cadáveres de animales. Mucho menos se espera que ese cadáver pueda conservarse por millones de años. La formación de un fósil puede ocurrir de muchas formas. 

Por sedimentación

Esta forma de creación de un fósil se da cuando al cadáver de un animal o un insecto muere, permitiendo que cada sedimento entierren por completo todos sus restos. De todos los restos el exoesqueleto es que suelen enterrar más profundamente pues es realmente resistente al pasar el tiempo.

Mientras más rápido se realice la sedimentación, más va a durar el exoesqueleto intacto al pasar el tiempo. Este proceso es realmente favorecido si llega a ocurrir un deslizamiento de tierra justo donde está ocurriendo la sedimentación. 

Por fundición

Es una forma de creación de fósiles que produce una especie de moldes en negativo. Esto se puede formar de cualquier organismo ya sea planta o animal sin importar el tamaño, aunque es más común en tamaños grandes. Dentro de estos moldes es común encontrar conchas que fueron parte de los animales y pueden representar piezas tanto externas como internas del mismo. 

Por mineralización

Una forma de socialización que se conoce es producida por medio de los minerales entre los que se encuentra el agua. Aunque no lo parezca este líquido vital puede hacer que un cuerpo se conserve por muchos años de manera intacta. Puede que el ser vivo, al momento de morir se encuentre en el agua o que caiga a ella al momento de morir y así se produce la conservación y posterior fosilización.

En estos casos es común que algunos animales consuman paste de la piel y tejidos blandos del animal muerto. Sin embargo una pieza que seguro se mantendrá será su esqueleto. 

Por carbonzación

Es un hecho que la vida está basada en el carbono, por eso no es de extrañarnos que esta sea una de las formas de fosilización que existen. El oxígeno, el cual es una sustancia totalmente volátil,  junto al hidrógeno, se pierden del cuerpo una vez se muere el animal. En este caso se crea una especie de capa que está hecha de carbono. Esta capa es la que va a crear el fósil pues puede conservar los restos como si fueran una huella que perdura en el tiempo. 

Tipos de fósiles

Entre todos los fósiles que se han encontrado a lo largo de toda la historia, que no han sido pocos, se ha creado una especie de clasificación. Entre estos tipos de fósiles se pueden encontrar los siguientes: 

  • Los huesos y los dientes: Estos son los que se consiguen de manera más fácil y más común. Esto es así porque esa parte de la anatomía es muy resistente por lo que se conserva bien aunque hayan pasado miles de años. Los huesos y los dientes permiten una fosilización rápida, fácil y efectiva. 
  • Los gastrolitos. Se trata de esas piedras que las aves y algunos otros animales pueden engullir con la idea de que esto favorece su proceso digestivo. Cuando el animal muere, estas piedras se mantienen y se fosilizan. 
  • Los nidos y huevos: Este tipo de fosilizaciones no es muy común de encontrar. Por eso, cuando aparecen, se trata con mucho cuidado pues aportan datos interesantes sobre formas de vida específicas de las que no se tiene mucha información.
  • Los coprolitos: Este es, igual que en el caso anterior, un tipo de fósil difícil de encontrar. Es el que corresponde a las heces de los animales que tambi´`en puede fosilizarse. 
  • Los icnofósiles: Estos se presentan en forma de roca y pertenecen a actividades orgánicas de los animales. Además, en este grupo de fósiles, se pueden encontrar alimentos que los animales de la época acostumbraban consumir. 

De igual manera existe otra clasificación en donde se ubican solamente dos grupos que son los fósiles de individuo y los que pertenecen a actividades. Los primeros pertenecen a esos que se forman de animales o alguna planta. En cambio los segundos pertenecen a las actividades que se realizaban en ese tiempo específico de la historia.

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