Tipos de contratos

¿Qué es un contrato? 

El contrato se define como el acuerdo legal entre dos o más personas, el cual se exige el cumplimiento de una determinada cosa. El contrato se utiliza como un documento que pacta un compromiso en el que se siguen los términos predispuestos en este, el cual es sometido por la ley. Esto para resolver cualquier controversia que se pueda presentar en los términos del contrato. 

La elaboración del mismo varía según el país, pero siempre tiene la misma finalidad. El origen del contrato proviene del Imperio Romano, donde se presentaba la convención, que vendría siendo un acuerdo. Este se clasifica de dos formas: el pactum, que era cuando no había nombre ni causa, y el contrato, que era cuando sí había.

Para firmar un contrato, ambas partes deben ser mayores de 18 años. En caso de ser menores de 18 años, deben de estar legalmente emancipados o deben tener autorización de sus tutores legales. En el caso contrario, no podrán firmar un contrato.

Elementos del contrato

Para la elaboración y validez del contrato, se deben cumplir ciertas normas.

Capacidad

Al realizar un contrato, se necesita que ambas partes (o las partes) tengan el derecho de la elaboración de un contrato. Es decir, deben tener una validez legal para poder reclamar los términos que se establezcan en el documento.

Esta capacidad se divide en «Capacidad de Goce» y la «Capacidad de Ejercicio». La Capacidad de Goce se refiere al derecho de propiedad sobre una cosa. Mientras que la Capacidad de Ejercicio habla del derecho que tiene una persona para realizar actos jurídicos. 

Poniendo por ejemplo el caso de una persona menor de edad la cual recibe la herencia de una casa, por lo que es ahora el propietario. Esta recibe la Capacidad de Goce, ya que tiene propiedad sobre la vivienda. Sin embargo, no tiene la Capacidad de Ejercicio, porque al ser menor de edad no puede adquirir un contrato de arrendamiento u otros tipos de contrato.

Consentimiento

Este elemento imprescindible pero simple habla de la participación voluntaria y consciente de la persona para realizar el acuerdo. Sin embargo, este puede ser anulado si es hecho por intimidación u otros medios violentos o fraudulentos.

  • Intimidación: Pasa cuando se amenaza el bienestar del firmante. 
  • Fraude o dolo: Esto sucede cuando la persona es engañada o confundida para firmar el contrato. El cual, de haber sabido la verdad, no se hubiera firmado.
  • Violencia: Similar a la intimidación, está priva totalmente la voluntad de la persona ejerciendo una fuerza sobre ella, obligándola a firmar.
  • Equivocación o error: En este se presenta una errata o discrepancia en los términos del contrato, ya sea en el objeto o el carácter del contrato. Este error no debe ser con malas intenciones, sino que pasaría a ser fraude.

Objeto

El objeto son los servicios o bienes que se presentan en el contrato. Siendo, mayormente, dados o intercambiados. Este, para ser válido, debe cumplir unos requisitos:

  • El objeto debe ser real y accesible. Es decir, debe de existir o llegar a existir. 
  • El objeto no debe ser contrario a la ley, es decir, debe ser lícito.
  • El objeto debe ser determinado e inconfundible con otros. 

Causa 

La causa es la finalidad u objetivo del contrato, justificando los términos y derechos establecidos en todas las partes. La causa vendría explicando el por qué se da o se intercambia el objeto.

Tipos de contratos

Ya vimos la definición del contrato y sus elementos, pero este también se clasifica en diferentes tipos dependiendo de su uso o el área en que se aplica.

Unilaterales y bilaterales

Los contratos unilaterales se aplican cuando solo una de las partes es la que recibe los términos y obligaciones presentadas en el acuerdo. Mientras que en los contratos bilaterales se aplican los términos y obligaciones para ambas o para todas las partes presentes.

Onerosos y gratuitos

En los contratos onerosos ambas o todas las partes obtienen beneficios iguales, por ejemplo, los contratos de compraventa o de alquiler. 

Los contratos gratuitos son aquellos en los que solo una parte recibe los beneficios mientras que a la otra se le imponen las obligaciones. Un ejemplo sería el contrato de comodato, el cual explica que se recibe prestada una determinada cosa y puede usarse sin destruirse pero está la obligación de restituir. A su vez, un ejemplo de comodato sería que un padre sea propietario de una casa y se la preste a su hijo para que viva allí. No le transfiere la propiedad, solo su uso.

Instantáneos y de tracto sucesivos

Los contratos instantáneos son aquellos en los cuales sus términos se cumplen inmediatamente después de celebrarse. En cambio, los de tracto sucesivo se cumplen durante un período determinado o indefinido. Dependiendo del acuerdo, puede ser periódico o no. El contrato de arrendamiento se aplicaría aquí.

Privados y públicos

Este tipo de contrato depende si se trata de individuos o instituciones privadas, o si es una contratación del Estado.

Consensuales y reales

Los contratos consensuales son aquellos en los que el acuerdo propuesto en el documento basta y es suficiente para establecer un contrato. Y por el contrario, el contrato es real aplica cuando la parte correspondiente entregue el objeto en cuestión, y así finalizar el acuerdo.

Principales y accesorios

Los contratos principales son aquellos que existen por sí mismos, por ejemplo, el contrato de una compraventa. En otras palabras, sería simplemente el contrato común.

El contrato accesorio depende de un contrato principal. El objeto de este contrato es asegurar el cumplimiento del contrato principal. Este tipo de contrato sería solo un suplemento al contrato principal.

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