Capitalismo industrial y financiero: La Segunda revolución industrial

Capitalismo Industrial

El concepto de capitalismo industrial se refiere al desarrollo social y económico que produjo la Primera Revolución Industrial en Gran Bretaña entre el siglo XVIII y el siglo XIX.

Actúa como un sucesor del capitalismo comercial, y está basado en la globalización económica para llegar a un modelo de producción industrial y el desarrollo de la burguesía. Todo esto gracias al progreso tecnológico y científico de las nuevas máquinas. 

Con la aparición del capitalismo industrial el modelo económico capitalista encontró una base para así proliferar y recibir aceptación en las economías de todo el mundo. Entre ellas destacan Gran Bretaña, Alemania o incluso Francia en el siglo XVIII.

Gracias a la multiplicación de fábricas y notable transformación de los modelos económicos de los países, particularmente de occidente, dio paso al predominio del papel industrial en los modelos de producción.

En este periodo se notaba el papel que tenían las industrias, algunas de ellas eran la metalurgia, la textil o la química. Todo esto ayudó a crear cada vez más empresas, asimismo al auge de la clase burguesa y un papel económico el cual ocupaban frente al antiguo régimen.

Estos desarrollos también hicieron que después se evolucionará a la máquina de vapor. Además, como consecuencia, luego vinieron las maquinarias más complejas que permitirían la producción a mayor escala y volumen.

A causa de estos avances los elementos empleados para la producción artesanal se apartaron a sectores marginales y de menor relevancia en el sistema económico. Más allá de otras formas, como el agroalimentario, los países basaron su crecimiento económico en el nuevo modelo industrializado.

El Capitalismo Industrial también atravesó diversas fases al mismo tiempo que se alzaba el modelo industrial y de producción masiva en las grandes ciudades. 

Capitalismo financiero

Se conoce al capitalismo financiero como una corriente económica, cuya característica es la predominancia de las entidades financieras y bancarias en el mapa económico mundial. 

Este tipo de capitalismo es consolidado en la tercera fase evolutiva del sistema capitalista.  

Su origen está situado a mediados del siglo XX, en medio de un ambiente industrializado y tecnológico en constante crecimiento. Por esto se trata de un aspecto capitalista presente en las últimas décadas y que corresponde a las Tercera Revolución Industrial.

Este capitalismo nace a principios del siglo XX cuando las instituciones y entidades bancarias y/o financieras adquieren un rol importante y se vuelven relevantes en el mapa sociopolítico y económico.

Tenían un papel como agentes a un nivel macroeconómico, y este se transformó en la base sobre la que circulaban el resto de las actividades económicas. Todo esto, principalmente, gracias a un entorno cada vez más globalizado.

Lo que ayudó a consolidar este modelo fue la creciente necesidad de añadir diferentes elementos económicos alrededor del mundo. De esta manera se podía proveer seguridad y sencillez a sus conexiones comerciales, o bien monetarias.

Esto hizo que el motor económico de los países pasarán de ser las industrias a volverse nuevas formas de negocios. Aquí entran, por ejemplo, los préstamos, créditos bancarios y el comercio internacional.

¿Cómo funciona el capitalismo financiero?

Este tipo de capitalismo utiliza la especulación para obtener los beneficios, mediante el movimiento del capital, o bien dinero. Así lograban atender las tasas de interés, tipos de cambio, variaciones en los precios, adquisición y venta de un gran número de productos financieros y sus derivados.

El capitalismo financiero busca optimizar las ganancias por medio de la especulación. Esto a diferencia de la economía de mercado en la que las ganancias del empresario son la consecuencia de producir eficientemente.

Se ha descrito a la globalización financiera como algo contemporáneo. Esto porque en el pasado las finanzas internacionales promueven y acompañan al crecimiento de la economía mundial. En el presente, este fenómeno se ha vuelto muy autónomo, y de dimensiones y escalas nunca antes vistas.

Segunda Revolución Industrial

Se usa el término Segunda Revolución Industrial para referirse, comúnmente, a todos los cambios socioeconómicos relacionados entre sí que tuvieron lugar entre 1870 y 1914. Es decir, al mismo tiempo  que el comienzo de la Primera Guerra Mundial.

Se podría considerar la evolución de la primera revolución dada en el Reino Unido. En este periodo los países que fueron invadidos por avances industriales fueron Francia, Alemania, Bélgica, Japón y Estados Unidos. Sin embargo, la industrialización se extendería hasta España, Rusia e Italia.

Todo esto significó que todos los avances tecnológicos y de ciencias salieron del Reino Unido para ir hacia otros lugares. Al mismo tiempo, estos avances se caracterizaban por tener un sentido más complejo. 

Esto ayudó a conseguir el acceso a recursos naturales, sin disponibilidad o sin usos destacados en ese momento. Los más notables entre ellos son el uso del acero, el zinc, aluminio, níquel, cobre, entre muchos otros.

Además de entrar en juego productos químicos, tales como la sosa o los colorantes, gracias al avance de esta industria.

Al mismo tiempo aparecen formas nuevas de energía, además de que esta prolifera y se diversifica. Esto se logró, primeramente, por mejorar técnicas ya conocidas, tales como las turbinas o la industria del gas. Pero, también se encontraron nuevas formas de obtener energía, como la electricidad o el petróleo.

 

Los avances de la segunda revolución industrial

Una de las cosas que más avanzó durante esta Segunda Revolución Industrial fueron los medios de transporte, los cuales se modernizaron. Esto acortó distancias y redujo muchos costos, facilitando el transporte de personas y de mercancías, permitiendo así conectar mercados que no poseían relación entre sí.

Un ejemplo claro de esto es el uso de los ferrocarriles, ya que desde 1840 hasta 1870 se multiplicaron considerablemente los kilómetros de vías ferroviarias.

Gracias a esto fue posible la consolidación de nuevas potencias mundiales y participantes en el mapa internacional. Más específicamente Estados Unidos, el cual inyectaba su expansión hacia el oeste para colonizar.

También Alemania, que mostró su poder en la guerra franco-prusiana imponiéndose ante Francia. También está Japón, que logró restaurar Meiji, y se movió hacia la modernización del país.

 

, Capitalismo industrial y financiero: La Segunda revolución industrial, Estudianteo

Importante: Si quieres utilizar como fuente el contenido de Estudianteo, asegúrate de citar al autor del artículo y de enlazar a la página web de origen con un enlace (Estudianteo) para respetar el Copyright del contenido.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *