Revolución demográfica: qué fue, causas y consecuencias

¿Que fue la revolución demográfica?

Esta revolución comenzó a verse ya para el siglo XVIII en donde la población comenzó a crecer con una velocidad que nunca antes se había visto. Es por esto que se toma como una revolución pues fue un proceso de crecimiento en el cual se vivieron cambios importantes en las sociedades de la época. 

Se dice que un término más apropiado para este proceso de crecimiento es régimen demográfico. Su principal característica, además del crecimiento en la tasa de natalidad, es también la baja considerable que se comenzó a ver en la tasa de mortalidad. Este crecimiento en los nacimientos, lo cual ocurrió de manera natural, se mantuvo por un tiempo logrando así el crecimiento en la población. 

Este hecho es totalmente contrario a lo que se había vivido anteriormente pues en tiempos antiguos los nacimientos eran muchísimo menos que las muertes. Se cree que esa tasa de mortalidad en tiempos pasados se debía a la forma de vida y la falta de seguridad al trabajar en la extracción de materia prima para trabajar.

Una referencia clara de esta revolución o régimen demográfico la podemos ver, por ejemplo en zonas de Inglaterra y Gales en donde la población vivió un crecimiento importante. En el año 1700 había una población de 5.8 millones y ya para el 1801 ese número había alcanzado los 9 millones, aproximadamente. 

Causas de la revolución demográfica

Producción agrícola

Esto se toma como una de las causas para el crecimiento en los nacimientos y bajas en los decesos debido a que al haber mayor producción agrícola, entonces había más alimento. Esto se cree que fue lo que ayudó a que la salud de los habitantes mejorará grandemente al punto de ofrecerles una mejor calidad de vida. 

Toda esta mejora en la alimentación se vio no solo en cantidad, ya que las producciones habían crecido, sino también en calidad ofreciendo mejores productos naturales a la sociedad.

Además hay que mencionar el hecho que también hubo un crecimiento en cuanto a la variedad de productos. Fue en este periodo que se comenzaron a consumir diferentes y variados alimentos ayudando así a mantener buena salud y, por lo tanto, más años de vida. 

Avances científicos

El siglo XVIII fue uno donde se vivieron muchos cambios en diferentes áreas de la sociedad, entre ellas está la industria, la religión y también la ciencia. En este último debemos reconocer su repercusión en lo que fue la revolución demográfica.

Los científicos de la época contaban con mejores equipos que favorecen sus investigaciones y esto fue lo que ayudó a que aparecieran los nuevos descubrimientos. 

Uno de ellos fue la vacuna contra enfermedades que se consideraban mortales, como por ejemplo la viruela. Estos avances también produjeron cambios en la manera en la que se estudiaba y aplicaba la medicina. Aquí se abarcan áreas desde la profilaxis hasta el combate y prevención de enfermedades. 

De esta manera la población estaba mejor atendida y así mejorar su calidad de vida desde el nacimiento hasta las edades más avanzadas. 

Avances higiénico-sanitarios

Se conoce que en este tema se estaban viviendo los primeros cambios los cuales fueron de gran importancia ya que ayudaron a bajar la tasa de mortalidad sobre todo en edades infantiles.

Lo contrario que en tiempos antiguos donde los niños fallecían por causa de no mantener el higiene adecuado. 

En este tiempo se estaban viviendo muchas enfermedades que se consideraban pestes y en las cuales ocurrían una cantidad elevada de decesos. Estas pestes fueron mitigadas o controladas gracias a la aplicación de medidas de higiene. 

Consecuencias de la revolución demográfica

Al ser una temporada de cambios debido a todas las revoluciones que se estaba viviendo, puede que se haga un poco complicado establecer cuáles fueron las consecuencias de sólo una revolución.

Es por esto que se toman de manera general para las revoluciones de la época. En este sentido decimos entonces que una de las primeras consecuencias que se comenzaron a notar fue en cuanto al crecimiento necesario en la mano de obra de las industrias. 

Es cierto que, a primera vista,  la revolución industrial ya no hacía tan necesario el trabajo del hombre. Sin embargo, viéndolo más profundamente, podemos decir que la mano del hombre siempre fue de gran importancia en las industrias.

Con el uso de las máquinas de vapor era necesario que los trabajadores pudieran cargar el carbón el cual se usaba como combustible para el funcionamiento de la misma.

Esto al menos en la industria textil ya que en la ganadería, la minería y la agricultura, por ejemplo, la mano del hombre se mantenía en igual demanda. Incluso había elevado los niveles de la misma porque se requería una producción mayor. 

Todo esto llevó a que incluso se hablara de una posible revolución en cuanto al consumo. 

Otra consecuencia que se puede atribuir a esta revolución en la demografía es que se volvió necesario mejorar las disponibilidades de alimentos. Esto a su vez fue causa para que comenzara entonces una revolución en áreas agrarias y agrícolas, las cuales fueron de mucha importancia para el crecimiento de la población.

La economía fue otro sector que se vio fuertemente afectado como consecuencia de este crecimiento. Aunque en este punto también intervinieron otros factores. Al haber una mayor productividad en las industrias y un mayor consumo la economía cambió positivamente.  

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