Monografias: qué son, tipos y cómo hacer una

Las monografías

Las monografías son un tipo de documento que tiene como propósito informar a los lectores pero de una forma argumentativa sobre algún tema en específico. Básicamente son textos largos que contienen una extensa y profunda investigación.

La idea es hacer que tenga un aporte nuevo con la exposición de sus conclusiones. Todas las monografías deben ser obligatoriamente escritas, exponerse de una manera sistemática y completa. 

En estos textos se busca responder a algunas inquietudes sobre un tema determinado. Se deben hacer estudios previos a la redacción de la monografía. Se debe abordar el tema desde varios puntos de vista y teniendo en cuenta todas las variantes que se puedan presentar en cuanto al tema. El tema debe ser tratado a profundidad y se debe seguir un método de estudio y tener algunos aportes del mismo autor que sean originales y personalizados. 

Tipos de monografías

Existen diferentes tipos de monografías que se pueden clasificar según algunos aspectos específicos. En esta ocasión las clasificamos según su principal intención. En este sentido podemos decir que los tipos de monografías son las siguientes. 

La monografía de compilación

Este es el tipo de monografía que exige gran conocimiento en el tema porque se debe hacer con mucho cuidado. Aquí se debe usar toda la fuente que se tenga a la disposición para así poder expresar todos los puntos de vista de manera clara.

Al tener una bibliografía tan amplia se deben incluir los criterios propios ya que si no se hace entonces se estaría haciendo una reproducción exacta de los demás textos. En este punto hay que cuidar no caer en la redundancia, esto se hace prestando atención a todo lo que se dice a fin de no repetir frases o pensamientos. 

La monografía de investigación

 Esta es la monografía que tiene una relación un poco más estrecha con l que es la experimentación o a la investigación científica.Esta cercanía se debe a que esta monografía no busca hablar de temas en los que otros ya hayan profundizado sino porque habla de algo nuevo. En ella es necesario incluir algunos textos explicando la manera en la que se hizo la investigación. Así descubre los detalles a los lectores para que estos puedan apreciarlo. 

La monografía de análisis de experiencias

Estas se acostumbran en esos momentos en los que solo se puede demostrar una situación por medio de la propia experiencia. Es decir, por medio de la práctica aunque no se trate de una investigación como tal.

En estos textos se buscan poner a prueba temas o teorías que existen o puede que se hagan alguna investigación sobre alguna experiencia que no es considerada relativa científicamente. 

 Cómo elaborar una monografía

La delimitación del tema

Esta es la primera etapa de la creación de una monografía pues todo comienza con una idea que responde a los intereses que tiene el autor. Aunque esto último es lo de menos ya que lo que se busca, además, es que se considere que todas las fuentes de ese tema sean manejables y totalmente accesibles.

Esto quiere decir que si un lector quiere verificar algún dato, pueda tener el enlace a la información fuente de manera fácil.

En caso que sea un tema que abarque demasiado se obtiene muchas fuentes de información. Sin embargo al ser un tema amplio se debe cuidar no dejar algún dato imprescindible olvidado. 

Acercarse a la fuente

Conocer de manera profunda cada una de las fuentes seleccionadas facilitará en gran medida el trabajo. Además es el único medio por el cual el autor toma la decisión en cuanto a qué orden debe seguir su monografía. Este orden es con respecto al tema para hacerlo lo más coherente y entendible que se pueda. 

Introducción inicial al trabajo

Ahora que ya se sabe el orden que tendrá el trabajo, es momento de llegar a lo que será la primera introducción. Al ser la primera versión tendrá que ser revisado una segunda y hasta una tercera vez. Pero de igual manera resulta muy útil para que el autor esté claro en la información que se le está brindando a los lectores. Lo recomendable es revisar esta sección una vez el trabajo esté terminado, solo así se podrán hacer las correcciones más objetivamente. 

Elaborar un plan operativo concreto

Esto sólo se puede comenzar a hacer cuando ya se han consultado detenidamente todas las fuentes. La idea es saber cuáles son las fuentes que están aportando información realmente valiosa y cuáles no tanto. Esto se hace creando un plan operativo.

De esta manera se tiene un esquema más claro de lo que será el proyecto final. Ahora lo que hay que hacer es seguir el plan operativo concreto.

Las revisiones periódicas

A medida que la monografía va avanzando, se van haciendo revisiones periódicas. Sin embargo estas revisiones no suponen un gran avance en cuanto al tema, sino más bien para no perder el enfoque. Esto es un problema muy frecuente, además del enfoque se mantiene la objetividad. Es importante cuidar que el texto es coherente desde la primera palabra a la última 

Las citas bibliográficas

Esta es la parte final de todo el trabajo, se recomienda comenzar con esto solo cuando se haya terminado el proceso de corrección del texto. Para poder realizar esta tarea es necesario que el autor conozca muy bien todas las citas pues esto es importante a nivel académico.

Se debe ajustar lo que es la numeración de cada página y los párrafos. Además se deben hacer los índices y así la monografía podrá estar terminada y lista para ser disfrutada.

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