Enlace químico: qué es, tipos y dónde ocurren

¿Qué son los enlaces químicos?

Un enlace químico es esa unión que ocurre entre las moléculas y los átomos de donde parten algunos compuestos químicos que son mucho más complejos. Y estables. Es un proceso en el cual las moléculas y los átomos tienden a alterar todas sus propiedades químicas y físicas.

De esta manera se constituyen sustancias homogéneas que son nuevas e inseparables. Estos procesos se llevan a cabo por meio de métodos que son el tamizado y el filtrado. No se trata de un proceso e mezclas sino de enlaces, es importante poder comprender la diferencia entre cada concepto.

Como sabemos la materia se compone de átomos y estos se unen para poder ser mucho más estables que estando solos. En este proceso de enlace se usan diferentes métodos todos con el mismo fin que es el de brindar equilibrio al compartir las diferentes cargas eléctricas naturales. 

Recordemos entonces que el núcleo del átomo se encuentra una carga la cual es positiva (+) mientras que la que se encuentra en los electrones a su alrededor, viene a ser una totalmente negativa (-).

En el caso de los neutrones, que también se encuentran en el núcleo atómico, no poseen carga alguna. Sin embargo estos se encargan de aportar cierta cantidad de masa que se convierte entonces en gravedad. 

Comprender todo lo relacionado con los enlaces químicos es de mucha importancia ya que constituyen procesos vitales para todos los seres vivos. 

¿Dónde ocurren los enlaces químicos? 

Este tipo de enlaces pueden ocurrir en un ambiente controlado como por ejemplo un laboratorio en donde interviene la mano del hombre. Además se pueden presentar, con más normalidad, en la propia naturaleza. Esto ocurre porque estos procesos son parte de las mismas sustancias inorgánicas como de todas las formas de vida que puedan existir en el mundo. 

En la naturaleza, los enlaces químicos son los que hacen posible la creación de proteínas y de los aminoácidos que son complejos y que forman parte el cuerpo humano. 

De igual manera tenemos que estos enlaces químicos, cuando se presentan bajo algunas condiciones determinadas, pueden sufrir alguna ruptura que puede tomarse de manera natural, parte de un proceso nuevo o como un accidente. 

Por ejemplo cuando estos son pasados por una gran cantidad de calor o cuando tienen contacto con electricidad. Además existen algunas sustancias que pueden causar estas rupturas en los enlaces químicos o que pueden dar pie a que se formen otras uniones dentro del mismo enlace. 

Es por esto que, en algunos casos, se emplean estos métodos de desunión buscando precisamente esa desunión. Por ejemplo en la electrólisis se busca hacer una separación entre el oxígeno y el hidrógeno por lo que el agua es sometida a cargas eléctricas.

Lo mismo ocurre cuando se añade mucha energía calórica a una proteína con la idea de romper o deshacer sus enlaces, lo que es igual a desnaturalizarla pudiendo llegar a romperla en pedazos de mínimo tamaño. 

Tipos de enlaces químicos

Los enlaces químicos se clasifican según la naturaleza que tengan los átomos que se encuentran en dicho enlaces. En este sentido existen tres enlaces químicos que resultan ser los más populares. 

El enlace covalente

Este tipo de enlace es el que se da en el momento en el que los átomos comienzan  compartir una o varias partes de sus electrones que pertenecen a su última órbita. Es decir, en la órbita que se encuentra más externa y, de esta manera, pueden ser mucho más estables en su forma eléctrica. 

Es el enlace que predomina en en lo que son las moléculas orgánicas y se pueden presentar de tres maneras que va a depender de cuántos electrones se estén compartiendo. Estos son: 

  • Enlace covalente simple (A – A). 
  • Enlace covalente doble (A = A). 
  • Enlace covalente triple (A ≡ A).

Ejemplos de enlaces covalentes

  • Metano.
  • Glucosa.
  • Freón.
  • Benceno.
  • Amoníaco.
  • Carbono (en todas sus formas).

El enlace iónico

En este caso presentamos los enlaces iónicos que son aquellos que se presentan al interactuar los iones. Estos pueden formarse en medio de una transferencia de uno o varios electrones de un mismo átomo o de un grupo de estos a otro.

Es un enlace que ocurre con mucha más facilidad de presentarse en átomos que son metálicos y en los no metálicos. Este proceso consiste en la transferencia de electrones. Esta debe ser de manera permanente entre los electrones de un átomo metálico hacia uno que sea no metálico.

De esta manera se produce esta molécula que es de carga eléctrica que puede ser de cationes o aniones. Si es en el caso de la primera quiere decir que su carga es positiva pero en el caso de la segunda viene a ser negativa. 

Ejemplos de enlaces iónicos

  • El óxido de magnesio.
  • El yoduro de potasio. 
  • El sulfato de cobre.
  • El carbonato de calcio.
  • El sulfuro de hierro.
  • El cloruro de magnesio.

El enlace metálico

Los enlaces metálicos se presentan en átomos metálicos pero que pertenecen a un mismo elemento. Este, generalmente, forma parte de las estructuras que son sólidas y muy compactas. 

Se trata pues de un enlace químico que es fuerte en el que se unen los núcleos de los átomos entre sí. Todos los electrones se encuentran formando una especie e nube de la que es muy difícil poder separarlos. 

Ejemplos de enlaces metálicos

  • Las barras que resultan ser de hierro. 
  • Las barras de oro puro.
  • Los yacimientos que son de cobre.
  • Las barras construidas en plata pura.

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